Y hoy vuelvo, vuelvo a escribir sobre ti; sobre ti y sobre tus largos dedos haciendo música para mí; hoy vuelvo a escribir sobre tu piel, tu sensible piel; hoy vuelvo a escribir sobre tu sonrisa, tu perfecta risa y tus ganas de vivirla conmigo. Hoy vuelvo ;sin ganas de irme, echándote de menos, a escribir sobre tus ojos color café y tus largas pestañas "llenas de amor". Hoy vuelvo, a esperar otro mensaje, al otro lado del recuerdo, al otro lado de la calle.
Ni siquiera entiendo cómo he podido volver a este punto, de desanhelo, de ansiedad, de ahogamiento. Ni siquiera sé cómo escapar de este círculo sin fin; ni si quiera, aún con la tentación, sé cómo no te han llegado noticias mías, tomándonos un café o una cerveza bien fría.
Pero hay tiempos de tormenta, donde parece que el agua no cesa y nunca llegará el verano; pero lo que a lo mejor no tienes en cuenta es que la lluvia limpia, escurre, resbala y da un color diferente a tu día, a lo mejor tú eres esa tormenta de la que intento escapar, para llegar a un tranquilo verano; pero en el cual, me muero de pena y aburrimiento sin mi compañero de paraguas.