Sigo viéndote después de tanto tiempo, y sigues fascinándome. Todo ha cambiado mucho, demasiado para mi gusto; pero no por ello te has alejado de mis pensamientos.
En muchas ocasiones nuestras escenas de cama barren sin ningún tipo de compasión al resto de mis pensamientos. Sin premuras, sin mentiras, sin frío, sin ropa.
Otras muchas vienes en forma de humo, de humo fugaz y efímero, en humo de porro o de cigarro, incluso de frías noches de invierno paseando por el centro de nuestra ciudad congelados de frío.
A veces retornas pacíficamente y otras ferozmente, destrozandome o acariciandome; sin miedo a represalias, sin miedo a nada.
Quiero que me entiendas y que lo compartas, quiero que rebobinemos y demos al play, que hay muy pocas noches y muchas ganas. Quiero que valores el tiempo, que no lo pierdas, como yo he perdido la cabeza por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario